domingo, 13 de febrero de 2011

Paraguay 200 años

La historia del Paraguay no está adornada de grandes batallas, así como tampoco cuenta con nombres ilustres en la historia de latinoamérica. No obstante, si lograron vencer a las tropas argentinas al mando del General Manuel Belgrano, quienes se oponían a la posición separatista del Paraguay en las batallas de Tacuarí y Paraguarí en marzo del 1811. Su independencia se logró el 14 de mayo de 2011 tras la insurrección de la tropa al gobierno de Bernardo de Velasco, quien al verse rodeado por el ejército, accedió a crear un cogobierno, del cual fue destituido antes de cumplir un mes.

Hoy, próximos a cumplirse los 200 años de su independencia, quisiera unirme a esta celebración de una república marcada por una historia injusta y a partir de un derecho de hermandad que me une como colombiano.

En el año de 1865 Paraguay gozaba de una vigorosa economía y vivía una especie de revolución industrial propiciada por la construcción del primer ferrocarril del cono sur y la implementación del telégrafo en el país. De igual forma, el país contaba con un acceso a la educación pública de carácter obligatorio y había logrado reducir sus niveles de analfabetismo para hacerlos comparables con países europeos. Sin embargo, distintos conflictos con los gobiernos de Brasil y Uruguay, propiciaron un enfrentamiento bélico al cual luego se sumaría Argentina y que fue promovido y financiado por el Reino Unido, ¿suena familiar esta historia? A esta guerra se le conoció como la triple alianza y fue la peor crisis que soportó la entonces joven república del Paraguay, la cual, para el inicio de la guerra contaba con una población de aproximadamente un millón y medio de habitantes, y que para el final de la misma se redujo aproximadamente a trescientos mil. El derrotado Paraguay se vio obligado a pagar una indemnización de guerra para lo cual tuvo que pedir un préstamo a Gran Bretaña por 200.000 libras, y se le confiscaron el telégrafo y el ferrocarril para el pago de la misma. Al final de la guerra, la industria casi desapareció junto con su educación gratuita. Sin embargo, en medio de todo este clima de soledad en la región, un país se solidarizó con el desafortunado Paraguay, y ese país fue Colombia.

A través de una nota oficial firmado por el entonces presidente de Colombia, Eustorgio Salgar, el Ministro de Relaciones y el presidente del Congreso, Jorge Isaac, (nada menos que el autor de la novela María). Colombia invocó por medio de esta nota lo que se conocería como la causa paraguaya, la nota establecía nada menos que de desintegrarse la nación paraguaya por causa de la guerra, los ciudadanos de este país podrían adquirir por adopción la nacionalidad colombiana. En respuesta a este conmovedor gesto, el congreso del Paraguay promulgó a su vez, una Ley que confiere a todo colombiano los mismos derechos de los Paraguayos, al punto de casi otorgarnos completamente su nacionalidad. La mencionada Ley se mantiene vigente a la fecha y a partir de los derechos y obligaciones que ella me confiere, me permito expresar mi emoción por la celebración del bicentenario paraguayo y recordar por medio de estas líneas lo valioso de este país, que últimamente se ha hecho casi invencible en la eliminatoria sudaméricana y que me dio a probar la única sopa seca en el mundo

Así que más allá de resaltar su idioma guaraní, su tejido ñanduti y su canción purahéi, quiero rendir homenaje a un país que ha sabido sobreponerse con dignidad a las muchas adversidades en su historia y que hoy entra al nuevo siglo con una creciente economía y con un sentimiento de orgullo por cumplir 200 años de historia.

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